lunes 25 de enero de 2010
Desde Preferencia
sábado 23 de enero de 2010
Ibn Giyāt al-Sharishi
Abu Amr Muhammad b. Ubayd Allah [Abd Allah] b. Giyāt/Gayyāt al-Ŷudami al-Sharishi nació en Jerez el año 536 (=1141-2), ciudad entre cuyas gentes era bien conocido por su nobleza y rectitud. De linaje árabe y condición ilustre y aristocrática, estuvo ligado al poder almohade desde la llegada de esta dinastía a al-Andalus. En Jerez tuvo como maestros destacados al cadí Abu Bakr Yahyà, hijo del también juez Abu l-Asbag Isà b. Azhar al-Hayari, a Abu Abd Allah Ibn Zarqun y a Abu l-Hasan Ibn Lubbal. Probablemente en Sevilla aprendió también de Abu Bakr Ibn al-Ŷadd, de Ibn Baskuwal y de Abu l-Qasim Muhammad b. Ibrahim b. al-Mawa'ini (m. aprox. 570=1174-5), autor de las obras al-Ray'an wa-l-rayhan (La flor y el arrayán) y al-Wisah (El tahalí). En Sevilla y durante su juventud, fue secretario del príncipe Isma'il, hijo del califa almohade Abd al-Mu'min (m. 10 yumadà II 558=15 mayo 1163), al que dedicó loas y alabanzas y del que obtuvo gran favor, consagrándose como uno de sus mejores poetas áulicos. En Marraquech, ciudad donde vivió algún tiempo, escribió también panegíricos a sus príncipes y personajes notables. Enseñó en su ciudad natal y entre sus discípulos se cuentan Abu l-Hasan al-Ru'ayni, al que dio la iyaza en el año 616 (=1219-20), Abu Abd Allah Ibn Ibrahim b. Muhammad b. Abd al-Ŷalil b. Galib, y otros. Vivió 84 años lunares y, según Ibn Abd al-Malik, padeció demencia senil. Murió en du l-hiyya del año 619 (=enero-febrero 1223), aunque se afirma igualmente que fue el 11 de muharram del 620 (=14 febrero 1223).
Aunque no consta que su poesía fuera recogida en un diván, sus biógrafos coinciden en que fue abundante y refinada. Los versos que conservamos de él podemos dividirlos también en:
a) Panegíricos, que son los más abundantes y a los que consagró gran parte de su poesía. Varios de estos versos aparecen en dos risalas del propio Ibn Giyat que nos da a conocer al-Bunasi: Risala fi bay'at Amir al-Mu'minin Abi Yusuf al-Mansur al-Muwahhidi (Epístola de homenaje al Príncipe de los Creyentes, Abu Yusuf al-Mansur); y Risala fi mujatibat al-amra' (Epístola de elogio a los príncipes).
b) Elegías dedicadas a diversos personajes y en las que desarrolla con maestría tópicos como el ubi sunt.
c) Poemas descriptivos y de circunstancias. Entre los versos más conocidos de este grupo sobresale el siguiente:
¡Canas!, dijeron, pero yo respondí: ¿os sorprende?,
¿acaso es extraño que el amanecer roce la oscuridad nocturna?
No son canas lo que veis,
sino mi juventud vuelta gris de tanto como ha vivido.
BORREGO SOTO, “Ibn Giyāt”, Biblioteca de al-Andalus, 3, 217 (nº 506)
Ibn Shakil al-Sharishi
Abu l-Abbas Ahmad b. Shakīl al-Sadafī al-Sharīshī (Jerez, 578=1182-3—Jerez, 605=1208-9), renombrado poeta sufí y cadí jerezano, conocido como Ibn Shakīl, nació en Jerez el año 578 (=1182-3) y es, junto a sus paisanos Ibn Lubbal (m. 583=1187-8) e Ibn Giyat (m. 619 ó 620=1223), uno de los poetas más sobresalientes de Jerez durante la época almohade. Sin embargo, a pesar de la trascendencia de su poesía, son escasos los datos que conservamos sobre él. Es Ibn al-Abbar el que ofrece más pormenores, por ejemplo, su nasab o genealogía completa y los nombres de sus maestros en Jerez. En esta ciudad inició y completó su formación de la mano de su padre, Abū l-Hakam (m. 603=mayo 1207) e, igualmente, del valenciano Abu Abd Allah Ibn Maqasayr (m. 603=1206-7), a la sazón juez de Jerez, de quien aprendió lengua árabe, y de otro reputado personaje del momento, Abu Bakr Ibn Jalil de Niebla (m. 626 ó 627=1229-31), también al frente de la judicatura jerezana en vida de Ibn Shakil, del que recibió los fundamentos de la teología dogmática (ilm al-kalam). En la vecina Sevilla oyó hadiz de Abu l-Husayn Ibn Zarqun (m. 621=1224), hijo del destacado tradicionista jerezano afincado en Triana Abu Abd Allah Ibn Zarqun (m. 586=1190). En la misma Sevilla Ibn Shakil trabó amistad con el cadí Abu Hafs Ibn Umar al-Sulami (m. 603 ó 604=1206-8), quien lo introdujo en el arte de la poesía y, al mismo tiempo, le encomendó el cadiazgo de diversos distritos, de los cuales las fuentes no aportan el nombre. Ibn Shakil debía de reunir cualidades apropiadas para el cargo, pues según Ibn al-Abbar, era hombre recto e imparcial. Poco más sabemos de nuestro biografiado, pues las fuentes nada dicen acerca de sus posibles viajes al Magreb u Oriente, ni de los discípulos que pudo tener en su ciudad natal o en otras partes de al-Andalus. Ibn Shakil apenas llegaba a los 30 años [lunares] cuando murió, en Jerez, el año 605 (=1208-9).
Ibn al-Abbar afirma que conoció y llegó a manejar el Diwan de Ibn Shakil, del que seleccionó los mejores versos en su Tuhfa. Aunque los poemas de Ibn Shakil nos han llegado incompletos y dispersos en fuentes y antologías diversas, la profesora Hayat Qara los ha recogido en su monografía acerca de este personaje (pp. 31-89), reuniendo veintiséis piezas ordenadas por su letra de rima y entre las que abundan las casidas –quince en concreto– procedentes del Kanz al-kuttab (El tesoro de los secretarios), del jerezano Abu Ishaq al-Bunasi (m. 651=1253-4). El total de las composiciones de Ibn Shakil podría agruparse de la siguiente forma:
b) Casidas eróticas. Este grupo es el menos numeroso y algunos de sus poemas podrían incluirse en el apartado anterior, ya que en ellos, la descripción de una boca o una manzana sirve de excusa para introducir el tema erótico o amoroso.
pues de finos brocados parecen revestirse sus salas.
En ellas contemplas un encuentro entre contrarios:
la tórrida llama y el intenso aguacero.
El baño derrama sus lágrimas con pasión,
como hace el loco enamorado.
La superficie de su suelo está cubierta de mármol,
y por él fluye un cristal que se eleva haciéndose vapor.
Su techo se asemeja al firmamento,
pero en lugar de estrellas tiene lucernas de vidrio.
Es una bóveda que se alza sobre columnas similares a las novias,
pues ahí las ves, coronadas en la altura.
BORREGO SOTO, “Ibn ³ak÷l”, Biblioteca de al-Andalus, 5, 187-8 (nº 1081)
When the moors ruled in Europe
domingo 13 de diciembre de 2009
"La cosa mejora"
lunes 7 de diciembre de 2009
Los sabios de Sharish Shaduna. Conferencia
El próximo miércoles día 9 a las nueve de la noche, en la Escuela de Hostelería, sita en la calle Einstein 5 del Parque Empresarial, tendrá lugar una sesión de su I Aulario Permanente de Historia. En esta ocasión será el licenciado en Filología Semítica e Hispánica por la Universidad de Granada, Miguel Ángel Borrego Soto, quien pronunciará una conferencia titulada Los sabios de Sharish Shaduna.
Debido a la escasez de noticias que contienen las crónicas sobre el Jerez islámico, ha sido imposible, hasta la fecha, trazar una historia de la ciudad sin caer en conjeturas y divagaciones a partir de los datos generales de la España musulmana. Esta precariedad dificulta, por ejemplo, la tarea de rescatar el nombre de sus gobernadores durante los siglos de dominación árabe en la Península y la de obtener, siquiera, una descripción física de su interior: calles, zocos, mezquitas, etc. Salvo contadas excepciones, Jerez suele presentarse en los textos como urbe de paso o como protagonista o espectadora de infinidad de episodios bélicos acaecidos en distintos momentos del devenir histórico de al-Andalus. Por otro lado, cuando es citada en obras geográficas se da simplemente una idea difusa de ella y sus exteriores. Con esta parquedad de información no resulta extraño que la deducción de algún investigador haya sido la de que Jerez era, en época islámica, una población eminentemente abocada hacia el ejercicio de las armas.
Aunque esta aseveración no carece de cierto sentido, se hacía indispensable elaborar una nómina de los sabios que nacieron, vivieron, fallecieron o desempeñaron su labor profesional en Jerez entre los siglos IX –en el que comenzamos a saber de los mismos– y XIV –fecha de muerte, ya en el exilio, de alguno de ellos–, para devolver a la ciudad su brillante e injustamente obviado pasado islámico, y darnos cuenta de que Jerez, además de guerrera, fue también un centro intelectual de innegable notoriedad durante, al menos, trescientos años. Para tal fin hemos manejado numerosas fuentes que han dado como fruto un listado con más de un centenar de ulemas vinculados a Jerez y su entorno a lo largo de las citadas centurias. Entiéndase que esta relación no es definitiva ni está cerrada, es más, debe servir como punto de partida para futuros estudios sobre el Jerez andalusí.
domingo 6 de diciembre de 2009
Puesta de largo de la epigrafía árabe de Jerez
