sábado, 4 de abril de 2009

La maqāma y Jerez

El término árabe maqāma, como señala el profesor Ignacio Ferrando (UCA), designaba en principio el lugar donde se reunía un grupo de personas que permanecían de pie y, por extensión, la misma reunión. Con el tiempo, el vocablo adoptó otros significados como el de “reunión de gentes notables”, “discurso”, “sermón”, “debate” o “arenga piadosa”. Semejante opinión expresa Hämeen-Anttila, quien afirma que la palabra, derivada del verbo qāma, “estar de pie”, se refiere a cualquier encuentro informal o fortuito que se tiene de pie, en la calle u otro lugar diferente del formal y organizado maŷlis, del verbo ŷalasa, “estar sentado”. En un contexto literario, se consideraba maqāma cualquier sesión poética e, incluso, las audiencias ante el Califa de ascetas y ulemas que, en sus admoniciones, incluían exempla para ilustrar sus enseñanzas. Como género literario, la maqāma se refiere a un texto protagonizado por un pícaro cuyas andanzas las cuenta otro personaje protagonista en una virtuosa prosa rimada con intercalación de versos variados. Se dice que Badi al-Zaman al-Hamadani inventó el género en el siglo X, y que su mejor continuador fue al-Hariri de Basora una centuria después. La principal finalidad de estas narraciones era demostrar el dominio de la lengua y la retórica árabe por su autor. De hecho, las Maqāmāt de al-Harīrī fueron usadas recurrentemente como modelo para el estudio de la gramática y las bellas letras árabes. Buena parte de los diccionarios biográficos las citan entre los libros y materias que los maestros transmitían y enseñaban a sus alumnos, y fueron varios los andalusíes que las oyeron del propio al-Harīrī en Bagdad.
Tal vez resulte pretencioso afirmar que Jerez fue uno de los núcleos destacados en la difusión de las Maqāmāt de al-Harīrī en al-Andalus, pero no es fruto de la casualidad que de su seno surgiera el comentario más sobresaliente de las mismas, obra de Abū l-‛Abbās Ibn ‛Abd al-Mu’min al-Šarīšī. Entre los cuentos que utiliza al-Šarīšī para ilustrar su Comentario, encontramos infinidad de anécdotas que bien podrían incluirse en el tipo de composiciones que recalca Hämeen-Anttila. Su asunto y estructura nada tienen que ver con la maqāma clásica, pero nos quedamos con los versos que aparecen en una cuya forma podría acercarse a aquélla y adoptar el nombre de maqāma jerezana, si bien su redacción se aleja del saŷ‛ o prosa artística característica. Se trata de un curioso diálogo entre el jerezano Abū ‛Abd Allāh Ibn Zarqūn (m. 586=1190-1), maestro de al-Šarīšī, y el sevillano Abū Bakr Ibn al-‛Arabī (m. ¿543=1148?), que contiene un interesante intercambio de hemistiquios con temática jerezana. La historia la inserta al-Šarīšī en una de sus glosas a la Maqāma XXX de al-Harīrī, al final de la cual el pícaro Abū Zayd al-Sarūŷī recita unos versos sobre su ciudad natal, Sarūŷ, al narrador al-Hārit b. Hammām [en metro ramal]:

Mi patria chica es Sarūy, de la que fui separado.
Es una ciudad en la que hay de todo y provienen
sus aguas del
Salsabīl*, siendo verdes prados sus arenales
[…]
* Fuente del Paraíso que a veces se usa como metáfora del vino.

Al hilo de este breve poema, y en un simpático mano a mano, Ibn Zarqūn e Ibn al-‛Arabī recitan lo que sigue:

Mi patria chica es Jerez, donde yo vivía.
Es una ciudad en la que hay de todo y se abastecen
sus manantiales del Salsabīl, y están emparrados sus arenales
.

(BORREGO SOTO, Miguel Ángel (2006): "¿Una "Macama" jerezana? Jerez y la difusión de las "Macamas" de al-Hariri en al Andalus", AAM 13: 25-41).

3 comentarios:

Manupé dijo...

En cuanto he leído la palabra "maqama" lo he asociado con la "Mukata" de la Autoridad Palestina. Será por lo del lugar de reunión. No sé si beberán de la misma fuente.

Saludos

MABS dijo...

المقاطعة /al-muqāṭaʿa/ es la palabra árab que da nombre al complejo de la ANP y que nada tiene que ver con este género literario del que hablo en la entrada. La raíz de Mukata proviene del verbo "cortar", "separarse de". De hecho, المقاطعة /al-muqāṭaʿa/ significa "separación", "ruptura"... ¿con qué? Ustedes sabrán.

Mery dijo...

Sorprendente. Me gusta mucho estas reseñas árabes que nos muestran nuestro pasado.