martes, 21 de abril de 2009

Un poeta jerezano del siglo IX

Aunque consideramos que Jerez se funda probablemente entre los siglos VIII o IX, no será hasta una centuria más tarde cuando la ciudad alcance cierta prestancia y acoja en su seno a los primeros sabios de los que tenemos noticia por los diccionarios biográficos. Los nombres de estos personajes coinciden con los de los ulemas que desempeñaron en aquellos días la autoridad jurídica y religiosa en Jerez. Se cita al muftí Hišām b. Muhammad b. Abī Razīn y a los jatibes Sulaymān b. Muhammad b. Sulaymān al-Šidūnī; Yazīd b. Asbāt al-Majzūmī, y su hijo Asbāt b. Yazīd b. Asbāt al-Majzūmī.
En una época en la que la poesía en al-Andalus empieza a florecer, sólo los dos últimos, junto a Abū l-Hakam Mundir al-Šidūnī se dedicaron, entre otros menesteres, a la lírica, pero nos han legado apenas un par de versos que no ejemplifican en absoluto las formas y los asuntos de la poesía de entonces. Ésta imitaba casi fielmente la producción de autores preislámicos y orientales como Abu Nuwas, al-Mutanabbi o Abu Tammam, de ahí que la obra de muchos de los poetas andalusíes del momento, la del cordobés Ibn 'Abd Rabbihi (m. 328=940) por ejemplo, no refleje en ningún caso elementos propios de la tradición literaria andalusí.
Tampoco descolló ningún poeta jerezano durante los reinos de taifas, considerada la época de auge para la poesía hispanomusulmana, entre otras razones por su alejamiento del estricto corsé y convencionalismo temático de las décadas anteriores. Durante el siglo XI brillaron con luz propia el cordobés Ibn Zaydun, el rey sevillano al-Mu'tamid, Ibn 'Ammar, Ibn al-Labbana, Ibn Wahbun, Ibn 'Abdun, etc., quienes abordaron en sus versos todo tipo de asuntos, especialmente la evocación de parajes urbanos y rurales, o la descripción de elementos de la naturaleza y los jardines, de clara influencia posterior.

Abū l-Hakam Mundir b. 'Umar b. 'Abd al-'Aziz al-Šidūnī
Desconocemos la fecha de su nacimiento e, incluso, el lugar preciso donde éste tuvo lugar. Según Ibn al-Faradī, vivió en Jerez, aunque era de la gente de Šidūna, donde probablemente nació hacia el último tercio del siglo IX.
Nos han llegado muy pocos datos sobre Abū l-Hakam. Únicamente sabemos que se formó en la corriente malikí del derecho islámico con Muhammad b. Futays al-Ilbiri (m. 319=931), de quien oyó la Wadiha (Lo evidente) de 'Abd al-Malik b. Habib (m. 238=853), y que fue poeta y experto en gramática y léxico. Entre sus discípulos sólo se menciona a Yusuf b. Muhamamad al-Šidūnī. Murió en Jerez, el año 334 (=945-6).
Aunque Ibn al-Faradī indica que fue poeta prolífico, sólo tenemos constancia de un par de versos en los que Abū l-Hakam al-Šidūnī elogia a su paisano Abu Jalid Yazīd b. Asbāt al-Majzūmī, poeta y alfaquí que dirigía la oración en Jerez. Dicen así (metro tawil):

¡Oh Abū Jālid, lucero de las tribus beduinas,
gala del mundo y adorno de los almímbares!
¡Oh luna de la religión, cuya luz resplandece;
oh estrella de la ciencia, no tienes parangón!


Bibliografía: IBN AL-FARADĪ, Ta’rīj, II, 141-2 (nº 1453); AL-SUYŪTĪ, Bugya, II, 301 (nº 2024); BORREGO SOTO, M. A. (2008): "Poetas del Jerez islámico", AAM 15: 41-78.

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