viernes, 25 de septiembre de 2009

Ducha

El sevillano al-Ruayni habla en su Barnāmaŷ (212, nº 112) del poeta y maestro jerezano Abu Musà Īsà b. Abd Allāh al-Lajmī al-Duŷŷī al-Šarīšī, que hacia mediados del siglo XII nació en la alquería de Duŷŷa, del distrito de Jerez y que se corresponde con el actual Cortijo de Ducha, a unos cuatro kilómetros al norte de la ciudad, cercano al aeropuerto. Afirma también al-Ruayni haberlo encontrado en diversas ciudades, entre ellas Sevilla y Jerez, donde frecuentaba tertulias literarias. Concretamente, en el año 615 (=1218-9) era juez (cadí) de Jeliver (Sallabar), población de la cora de Sidonia.

Según leemos en Ibn Askar (Ikmal, 327-8), se estableció, en fecha sin determinar, en Málaga, ciudad de la que terminó marchándose sin que sepamos cuándo ni hacia dónde. De sus posibles maestros, el único nombre que nos ha llegado es el del literato Abu Ishaq al-Zawali (Estepa, 540=1146—Marraquech, 616=1220), citado por Ibn Abd al-Malik en la biografía de nuestro personaje (Dayl, V, 497-8, nº 910). En cuanto a sus discípulos, sólo se da noticia del cadí Abu l-Qasim Abd al-Karim b. Imran (m. Marraquech, 643=1245-6) y de Abu l-Hasan al-Ruayni (m. 666=1268).

Conocemos dos curiosos episodios protagonizados por este personaje. El primero de ellos nos lo acerca Ibn al-Abbar (Tuhfa, 248, nº 109) y en él relata que al-Duŷŷī fue azotado por orden del cadí de su ciudad debido a la perfidia de su lengua y la codicia que mostraba por los bienes ajenos. Al parecer, gustaba de recitar cosas poco agradables y prohibidas para poner por escrito.

La segunda anécdota, más extensa, la encontramos en los Ikmal de Ibn Askar e Ibn Jamis y dice lo siguiente:

“Mi tío materno –Dios lo tenga en su gloria– me refirió lo que sigue:

Me contó Abū Mūsà al-Duŷŷī: Oí un día un poema de estilo jafayi en el que un verso acerca de un caballo decía:

La mano de la naturaleza lo forjó a hierro y fuego,

utilizando para ello oro y plata.

El verso me gustó y lo repetí en mi mente al tiempo que estudiaba un asunto sobre la ciencia de los usul al-din (fundamentos de la religión). Aquella noche me fui a la cama y vi en sueños a un hombre a quien tomé por uno de los Cuatro Califas [Ortodoxos] –Dios les conceda su don–. Mis conjeturas se vieron pronto confirmadas, pues aquel hombre era ‛Alī b. Abī Tālib –Dios lo premie–. Me acerqué a él y me apresuré a saludarlo pero me hizo un desaire que me amedrentó un tanto, por lo que me presenté y me dirigí a él con palabras corteses, y fue entonces cuando me respondió:

- ¿Cómo se te ha ocurrido recitar “la mano de la naturaleza lo forjó a hierro y fuego” mientras estudiabas los usul?

Y le respondí:

- ¡Oh Príncipe de los Creyentes!, porque el poeta lo transmitió de esta forma.

Y me replicó:

- ¡Ah! ¿y tú te consideras poeta? ¿Acaso no es más correcto decir “la mano del Omnipotente lo forjó con su poder”?

Y le dije:

- Por Dios que este verso está mejor ahora, pues en él aparece un taŷnīs (paronomasia) sobre el Creador, y eso es de buen estilo.

Y me contestó:

- ¡Bien dicho! No lo recites, si no es de esta manera. Y entonces, me desperté.”

Ibn al-Abbar afirma en su Tuhfa que aún estaba vivo en el momento de redactar su semblanza, lo que nos hace pensar que debió de fallecer a mediados del siglo XIII.

Se conservan los fragmentos de varias de sus casidas, la mayoría descriptivas, aunque al-Ruayni afirma que sus versos estaban escritos en forma de zéjel, estrofa en la que, al parecer, sobresalió. De todas formas, los versos que nos han llegado son extractos de casidas. Ibn al-Abbar escoge, entre otros, este fragmento (traducción de Ángel Custodio López en Abellán, Cádiz, 2º ed., 161; metro basit):

"Me dijeron: ¿Bebes después que ya tienes canas?

–Es por una extraordinaria circunstancia

–respondí– [que se da] en el hijo de la uva (=vino).

–Pues los años me han movido los dientes

y yo me bebo el vino, como buen parroquiano,

para que [con él] se fortalezca el oro que ya se ha fundido."

Bibliografía:

- ABELLÁN PÉREZ, J., El Cádiz Islámico a Través de sus Textos, 2º ed. corregida y ampliada, Cádiz, 2005.

- BORREGO SOTO, M. A. (2008): "Poetas del Jerez islámico", AAM 15: 41-78.

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