sábado, 3 de octubre de 2009

El sabio jerezano Abu Ishaq al-Bunasi (y III). El Kanz al-kuttab

Al-Bunasi es autor, además del citado repertorio de Ali b. Hisham b. Umar, de un comentario sobre la obra lexicográfica de Abu l-Abbas Ahmad b. Yahya Talab al-Kufi (m. 291=903-4), titulado Kitab al-Tabyin wa-l-tanqih li-ma wurida min al-garib fi kitab al-Fasih (Aclaración y revisión del léxico difícil del Libro El elocuente) y, sobre todo, del Kanz al-kuttab wa-muntajab al-adab (Tesoro de los secretarios y selección literaria).

Los diferentes biógrafos de al-Bunasi destacan las copias, mayor y menor, de esta obra que, a su vez, se dividían en dos volúmenes. La profesora Hayat Kara ha localizado y editado el primero de ellos, correspondiente a la versión extensa (al-nusja al-kubra) de la obra.

Según Hayat Kara, al-Bunasi debió de escribir su Kanz al-kuttab entre el año 609 (=1212-3) y safar del 633 (=16 octubre–13 noviembre 1235), fecha esta última en la que el copista, un desconocido discípulo de al-Bunasi, inicia su redacción afirmando que fue entonces cuando lo oyó de su autor. No obstante, el manuscrito que Hayat Kara ha utilizado y que se conserva en la Biblioteca Nacional de Austria, en Viena (núm. 147 ORIENT Hs.), es una reproducción posterior, firmada anónimamente el año 993 (=1585).

La aparición y publicación de esta obra recupera para la historia de la literatura de al-Andalus la figura de Abu Ishaq al-Bunasi, pues incluye un buen número de textos hasta ahora desconocidos, por ejemplo:

1. Noventa y cuatro epístolas (risalas) inéditas, cuarenta de ellas atribuibles a autores conocidos. Del conjunto sobresalen, además, cuatro documentos referidos a actos de homenaje o de investidura de nuevos emires y sultanes, de los cuales uno pertenece a época almorávide y el resto a los almohades.

2. Del mismo modo, a lo largo de la obra encontramos numerosos poemas no documentados hasta la fecha, entre casidas completas y fragmentos, de temática variada y autores diferentes como Abu Bakr al-Gassani, Ibn al-Zaqqaq, Ibn Yubayr, al-Rusafi y muchos otros. Conviene señalar que buena parte de estos versos pertenecen a tres de los poetas más distinguidos del Jerez almohade: Ibn Lubbal (m. 583=1187-8), Ibn Shakil (605=1208-9) y el mencionado Ibn Giyat, a los que al-Bunasi, que añade también un poema de su propia cosecha, parece reivindicar para las letras andalusíes.

Al-Bunasi destinó su Kanz al-kuttab a los secretarios, visires y otros miembros de la cancillería, facilitándoles, de esta manera, un útil recurso para la redacción de risalas y otros escritos. Al mismo tiempo, y como suele ser habitual en este tipo de obras, sus páginas encierran un auténtico alarde del saber histórico, literario y retórico de su creador, dividido en cuatro extensos capítulos que se distribuyen en dos partes bien diferenciadas:

a. La primera comprende los dos iniciales, dedicados respectivamente a las artes de la elocuencia y la poesía, y a una amplia antología epistolar.

b. En la segunda parte, el capítulo tercero se consagra a la recopilación de anécdotas protagonizadas por reyes y personajes históricos y literarios de distinto origen, mientras que el cuarto hace un hermoso y poético recorrido por la idea del amor, según algunos de los más señalados hombres de letras, tanto de Oriente como occidentales.

En definitiva, el Kanz al-kuttab ilustra la importante aportación del Jerez almohade a la cultura general de al-Andalus durante los siglos XII y XIII, una auténtica edad de oro para la ciudad de difícil analogía con otras épocas de su historia.

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